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Nuevo modelo de desarrollo, Industria 4.0

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La industria 4.0, un desafío para un nuevo modelo de desarrollo

La visión más usual del mundo, abreva en la geografía y la política, un mapamundi dividido en naciones.

La industria ha sido una forma de integración de capacidades: de negocios, de tecnologías y de información. Apoyada en los tradicionales factores de producción: capital, trabajo y materias primas, para llegar a diversos mercados, cada vez más alejados y de creciente volumen.

En cada una de las etapas de la llamada revolución industrial la infraestructura necesaria para su desarrollo fue generada por innovaciones disruptivas en relación con los modos de producción tradicionales.

En la primera con el carbón, inicialmente, y por el motor a vapor luego, lo que posibilitó la mecanización de los procesos productivos, (textiles) y supuso una fuente de riqueza para las naciones y de su radio de expansión, principalmente el Reino Unido y Europa y la América anglosajona.

En la segunda por la electricidad, el gas y el petróleo, (apoyados en la física y en la química), nuevos medios de transporte (automóvil, avión) y de comunicación (telégrafo, radio) lo que generó la primera globalización mediante una progresiva internacionalización de la economía, alcanzando escala mundial.

 En la tercera, denominada también “científica y tecnológica” por la convergencia de las nuevas tecnologías (microelectrónica, bioquímica) de información y comunicación, con nuevos sistemas de generación energética. Su alcance incluyó como actores de importancia a Japón, China, India y el sudeste asiático.

Las tecnologías de comunicación mediante modulación de ondas electromagnéticas a través del espacio, constituyen la infraestructura que permite múltiples desarrollos disruptivos respecto de la producción industrial anterior.

La integración de bits y átomos (mundos digital y físico) lleva a la 4ta. Revolución Industrial.

La fabricación inteligente aplica: Inteligencia Artificial (AI), Robótica, bio y nano tecnologías, virtualización, impresión 3 y 4D, entre otras tecnologías, para múltiples soluciones de automatización totalmente integradas.

Esta integración de conocimiento, de cadenas de suministros y de usuarios finales transformará irreversiblemente todos los procesos industriales y gran parte de los procesos sociales, económicos y políticos; haciendo de la vida algo más complejo, incierto, competitivo, y cada vez más acelerado, sin que la localización física implique limite alguno para los bits y los qubits, verdaderos ciudadanos globales.

Lo que vale tanto para bienes, servicios e incluso trabajo y empleo.

Muchos ven en las nuevas tecnologías, la clave del crecimiento, pero no se pueden ignorar sus riesgos.

El desarrollo económico de nuestros países estará cada vez más sujeto a la subas y bajas de la economía global.

El conflicto de EEUU con Huawei, más allá de entenderlo como un simple exabrupto de Trump, explica la preocupación por el dominio de las más avanzadas redes de comunicación, que serán las facilitadoras del nuevo desarrollo industrial.

Dado que las conexiones vía Internet mediante la red 5G que soporta una gran capacidad de datos a alta velocidad, siendo 20 veces más rápidas que la actual 4G, con lo que es dable esperar que humanos y “cosas” estén prácticamente en linea en todo momento y lugar.

Pero lo cierto es que ello no llegará al mismo tiempo a todas las comunidades e individuos, lo que quedará mediatizado por las conveniencias de los mercados.

La visión más usual del mundo, abreva en la geografía y la política, un mapamundi divido en naciones. La globalización impulsa nuevas formas de asociación económica, social y política, con nuevos actores y fuerzas dinámicas, una cartografía de anticipación para ver el mundo de las próximas décadas podría ser algo similar al gráfico que ilustra esta nota.

En este mundo el mayor riesgo de muchas economías sumergidas y emergentes es la perdida de empleos y la obsolescencia de de sus modelos de negocios asentados en una concepción del desarrollo basada en la transición de economías primarias a industriales.
La falta de información sobre los cambios tecnológicos en curso y los de las próximas décadas, suma al desempleo la carencia de sistemas de educación y formación profesional acorde a dicha transformación tecnológica.
La Industria 4.0 exige información, habilidades, mentalidades y herramientas adecuadas para pensar creativa y colectivamente, para tomar ventaja de las tecnologías en forma inteligente.

Perfil

Miguel Ángel Gutierrez

El autor en graduado en Ciencias Políticas, Doctor en Historia, Investigador de Futuros. Dirige el Centro Latinoamericano de Globalización y Prospectiva, nodo del Millennium Project.

El pensamiento sistémico cualitativo como práctica reflexiva del futuro

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Elogios avanzados para el nuevo libro de Anthony Hodgson

Daniel Christian Wahl 12 de enero de 2019

Tengo el placer y el privilegio de contar a Tony como amigo, mentor y colega desde hace más de una década. Nos conectamos a través de un taller de sostenibilidad del UNITAR en Escocia que yo co-organicé y facilité y al que asistió su esposa. El nombre de su compañía, Decision Integrity Ltd., despertó mi curiosidad. Investigué un poco y me sorprendieron los muchos paralelismos y conexiones que encontré con otros mentores clave como Brian Goodwin y Henri Bortoft. Nuestra primera conversación fue una conversación de cuatro horas de duración, al final de la cual ambos estábamos emocionados y sorprendidos de cómo había pasado el tiempo.

Tony me invitó al Foro Internacional de Futuros en 2009. Me dio la oportunidad de trabajar con él en el pilotaje de las primeras versiones del IFF World Game. En 2010 me contrató a través de su consultoría para investigar y aplicar el pensamiento de sistemas completos y el Modelo de Sistemas Mundiales IFF a dos proyectos de Foresight en el Reino Unido. En una de ellas, trazamos un mapa de la dimensión internacional del impacto del cambio climático en 17 regiones del mundo y cómo éstas afectarían, a su vez, al futuro del Reino Unido. Por otro, tratamos de revelar patrones sistémicos y darle sentido visual a la investigación que un equipo de expertos había realizado sobre la migración y el cambio ambiental global.

Tony y yo también hemos impartido una serie de talleres en tres partes sobre “Pensamiento de Sistemas Aplicados” en Findhorn College, colaborado en varios proyectos del Foro Internacional de Futuros sobre “Resiliencia Transformativa”, “El Marco de los 3 Horizontes” y “Ciencia y Política de Segundo Orden”; y ocasionalmente me uní a una reunión o apoyé los esfuerzos hacia la creación de H3uni. En resumen, he tenido la oportunidad de aprender de este notable anciano sabio. Además, me da la sensación de que nuestra amistad ha sido mutuamente fructífera. Todavía recuerdo a Tony tomándome el pelo por tener un doctorado en nuestras primeras colaboraciones. Más tarde completó su doctorado en ciencias de sistemas poco antes de cumplir 80 años.

Es para mí un placer que me hayan pedido que lea y revise su próximo libro. Disfruté mucho del primer libro de Tony, Ready for Anything: Designing Resilience for a Transforming World World, en el que explica el Modelo de Sistemas Mundiales y el Juego Mundial que desarrolló con colegas de la IFF y documenta sus diversas aplicaciones.

El nuevo libro de Tony – Systems Thinking for a Turbulent World: A Search for New Perspectives (actualmente en revisión con Routledge) – nos invita a convertirnos en practicantes reflexivos del arte y la ciencia de rediseñar y co-crear un futuro incierto a través de una apreciación más profunda de las cualidades inherentes al potencial futuro del momento presente.

El libro ofrece nuevas formas de abrazar la incertidumbre en un mundo complejo y, sin embargo, encontrar formas constructivas de colaborar con otros dispuestos a trazar nuestro camino colectivo hacia un futuro que nos sorprenderá y al mismo tiempo tomar en serio nuestra agencia co-creativa para afectar ese futuro.

Tony recuerda gentilmente al lector sobre la necesaria humildad y sensibilidad a los patrones con los que este turbulento mundo nuestro exige que se cumpla, si esperamos trazar un camino sabio hacia el futuro. Él mismo es un experto practicante versado en el arte de facilitar el surgimiento de la inteligencia colectiva para dar sentido a la complejidad. Muchas técnicas para este importante trabajo Tony se desarrolló y refinó a sí mismo en más de 50 años de consultoría y práctica de futuros.

Este libro es un curso intensivo de alto nivel en ciencia de sistemas, futuros, integración multi-perspectiva, anticipación y repaso. ¿Ya estás intrigado? Deja que Tony te guíe en este viaje hacia la práctica reflexiva, la conciencia anticipatoria y el aumento de la capacidad de saborear y trabajar con otros en la re-percepción cualitativa del potencial futuro del momento presente.

Systems Thinking for a Turbulent World es un libro oportuno ofrecido por un anciano experimentado para que podamos aprender colectivamente a sacar lo mejor de los tiempos turbulentos que se avecinan. Nos invita a entender el pensamiento sistémico no como un ejercicio intelectual para los académicos en su torre de marfil, sino como una “práctica cualitativa” que depende del desarrollo de una nueva capacidad de pensamiento dinámico.

Tony sugiere que la crisis de percepción o las crisis de conciencia que subyacen en muchas de las crisis convergentes a las que nos enfrentamos se remontan a “nuestra incapacidad para apreciar la naturaleza de la totalidad y el papel que las cualidades desempeñan en los procesos estructurados, ya sea externos a nosotros mismos o internos a nuestras percepciones”. Sugiere que nuestra tendencia a “tratar estos dos aspectos como separados en lugar de como una participación sin fisuras en el proceso mundial a través de nuestra conciencia” intensifica aún más en lugar de resolver estas crisis.

“Sin el sentido de integridad, no cultivamos las percepciones y habilidades para navegar en el mundo hiperturbulento. Para entender esta visión de la comprensión es fundamental la apreciación de la relación entre estructura y proceso”. - Anthony Hodgson

El’entendimiento’ hacia el que Tony trata de guiarnos en este notable libro que posiblemente (todavía) se adelanta a su tiempo “combina la visión de Gregory Bateson sobre’el patrón que conecta’ con la’matriz’ de Heinz von Foerster que encarna’ y la noción de Varela de cognición enactiva donde ni la representación ni el mecanismo por sí solos explican el conocimiento”.

Systemic realityLa realidad sistémica como proceso participativo recurrente (Sharpe)

Tony argumenta que a medida que investigamos la naturaleza de la relación estructura-proceso aún más profundamente, llegamos a ver a la pareja como un dilema: “si nos concentramos totalmente en los sistemas como una propiedad externa del mundo, entonces nos divorciaremos cada vez más de nuestra presencia en sus aplicaciones. Por otro lado, si nos concentramos exclusivamente en la reflexión y el filosofar, nos divorciaremos de la práctica significativa”.

La tensión creativa de la polaridad de este dilema podría no ser resoluble, sino que tenemos que aprender a navegarlo sabiamente. Esto nos desafía a practicar la innovación transformadora continua impulsada por la repaternidad participativa. El libro de Tony introduce un enfoque tan dinámico del pensamiento sistémico “que integra la objetividad de los sistemas con la subjetividad del pensamiento” y nos recuerda que “navegar el dilema requiere también la integración del pensamiento futuro”. Argumenta que el “valor de un dilema consciente es que crea un espacio generativo continuo. Es una historia en continua evolución”.

Tony admite hacia el final del libro que “todavía no tenemos una forma de pensamiento sistémico que abarque plenamente la percepción de las cualidades” y sugiere que su antiguo mentor (J.G. Bennett) ‘General Systematics’ podría seguir siendo el mejor candidato para ser una base sólida para el “pensamiento sistémico cualitativo” que distingue un conjunto de patrones genéricos que conectan “el mundo de los hechos con el mundo de los valores de manera recíproca”.

Entre las cualidades fundamentales que J.G. Bennett y sus colegas sugirieron que debemos prestar más atención si queremos participar en un pensamiento sistémico cualitativo y dinámico que nos permita relacionarnos con sistemas como el “despliegue orgánico” se encuentran las siguientes:

  1. “la integridad como unidad en la diversidad y la diversidad en la unidad
  2. complementariedad desde la dependencia mutua de polos opuestos
  3. relaciones que permiten el dinamismo y el cambio
  4. orden que permite un campo de acción
  5. importancia derivada del compromiso recíproco entre el sistema y el contexto
  6. coherencia derivada de la coalescencia de los factores esenciales de sustentación
  7. Manifestación a través de la interacción de la estructura y el proceso.
  8. holismo entrelazando autonomía e integración
  9. transformación a través de la correlación de procesos independientes pero mutuamente relevantes”.

Tony sugiere que se está desarrollando un nuevo enfoque del pensamiento sistémico aplicado como práctica reflexiva de futuros que prestará mayor atención a estas cualidades. Este enfoque podría “empezar a reconectar nuestro mundo fragmentado y descompuesto y descubrir vías para la reintegración de los seres humanos en la naturaleza y un mejor entendimiento intercultural”. Que así sea!

NOTA: Esta revisión se basa en un manuscrito aún en revisión. Systems Thinking for a Turbulent World: A Search for New Perspectives de Anthony Hodgson será publicado por Routledge (muy probablemente) a finales de este año.]

Lecturas adicionales de Anthony Hodgson:

  • Hacia una ontología del momento actual, Anthony Hodgson, en On The Horizon Vol x (2013) Emerald Publications
  • A Transdiciplinary World Model, Anthony Hodgson, en Systems Research and Behavioural Science, Vol (2012) John Wiley
  • Una imagen de integridad global; Los parámetros de una sociedad global iluminada, Anthony Hodgson, en Network Review Spring 2011
  • Ver en Múltiples Horizontes: Connecting Futures to Strategies, Andrew Curry y Anthony Hodgson, The Journal of Futures Studies Volumen 13 Número 1 (2008)
  • Apreciando el futuro, Anthony Hodgson, en – Scenarios for SuccessEditors Bill Sharpe y Kees van der Heijden (2007) John Wiley
  • Ready for Anything: Designing Resilience for a Transforming World, Anthony Hodgson, (2011) Triarchy Press, Reino Unido

 

Dr. Anthony HodgsonDr. Anthony Hodgson (Fuente de la imagen)

Fuente: https://medium.com/activate-the-future/qualitative-systems-thinking-as-a-reflexive-futures-practice-b61d51881c8c

Traducción realizada www.DeepL.com/Translator por Lucio Mauricio Henao V Junio 6 2019

Este estratega militar de EE.UU. quiere usar los sueños para predecir el futuro.

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El futurista líder, John L. Petersen, del Instituto Arlington de los Estados Unidos, comparte sus estrategias para navegar por un mundo en movimiento.

Por Vanessa Gu 29 MAYO 2019   https://govinsider.asia/

Durante siglos los oráculos han utilizado los sueños para predecir el futuro. El personaje bíblico José interpretó los sueños del rey egipcio y evitó una hambruna. En la antigua Roma, la esposa de César soñaba con su cuerpo ensangrentado el día de su asesinato.

Estos escenarios pueden parecer folclóricos, pero John L. Petersen, un eminente futurista que fundó el centro de estudios del Instituto Arlington en Washington DC, dice que los sueños pueden ser utilizados por los funcionarios públicos para crear estrategias. Esto es especialmente relevante en un mundo volátil y cambiante, donde “nada en el pasado te da una buena tendencia o una buena indicación de lo que podría venir”, afirma.

Petersen ha trabajado con el Colegio Nacional de Guerra de los Estados Unidos y también ayudó a Singapur a desarrollar el primer sistema de superordenador nacional de “escaneo de horizontes” del mundo. Habló con GovInsider sobre la importancia de usar formas no convencionales para ayudar a los funcionarios públicos a esperar lo inesperado.

Soñando con futuros

¿Pueden los sueños predecir el futuro? Aunque nadie puede entenderlo del todo, Petersen dice que “la gente muy dispersa comienza a tener sueños dramáticos y precognitivos antes de los próximos eventos de gran magnitud”. Cree que si los sueños pueden ser recogidos y analizados de manera significativa, puede ayudar a identificar y preparar estos escenarios.

Los ataques a la Torre Gemela del 11 de septiembre en los Estados Unidos conmocionaron al mundo. Sin que la mayoría lo supiera, Petersen dijo que un soñador que trabajaba con Scotland Yard había notificado a la embajada estadounidense en Londres dos semanas antes del ataque. Después de los ataques, tuvo acceso a 300 estudios de caso de personas que tenían sueños muy vívidos e inusuales hasta seis meses antes del ataque.

Explica que “la tecnología avanzada [puede ser usada] para analizarlos y agruparlos, y luego ordenarlos visualmente de tal manera que puedan predecir los próximos eventos”. Si se recoge durante un largo período de tiempo, Petersen cree que puede convertirse en “un sistema de predicción preciso y basado en la multitud”.

Dice que vivimos en un tiempo sin precedentes en el que “no sólo podemos entender lo que está sucediendo, sino que también estamos posicionados para dar forma al futuro”. En lugar de planificar unos pocos escenarios, Petersen dice que las herramientas disponibles hoy en día amplían la posibilidad de identificar posibles “comodines”: eventos de baja probabilidad y alto impacto que sorprenden a la mayoría de la gente.

Evolución para la revolución

El cambio va a ser impulsado cada vez más por pequeños grupos de elites, dice Petersen, y el gobierno debe adaptarse. El futurista cree que las tendencias globales “van a empoderar a un pequeño sector de la humanidad para que evolucione hacia un nivel más alto de conciencia, operación, sensibilidad y sofisticación”.

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“Un pequeño sector de la humanidad [evolucionará] hacia un nivel superior de conciencia”

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Sin embargo, estos grupos no van a estar en posiciones tradicionales de autoridad, y emergerán en los bolsillos de todo el mundo. Van a “encontrar una nueva forma de operar”, dice. Desde #MeToo hasta el ascenso de la activista climática de 16 años Greta Thunberg, los medios sociales han permitido a los individuos afirmar rápidamente su poder sobre el gobierno y crear movimientos poderosos.

Petersen cree que lo mejor que puede hacer el sector público es ser “sensible a todo tipo de fuentes de todo tipo de lugares”. Se trata de estar preparado para un cambio rápido y de supervisar las señales sociales subyacentes.

Las grandes perturbaciones que se avecinan

Hay cuatro tendencias principales que crean un cambio masivo, advierte: el cambio climático, la inteligencia artificial, los avances científicos y la erosión de la confianza en las instituciones. Esto cambiará fundamentalmente la forma en que entendemos la realidad y, por lo tanto, la forma en que vivimos, dice Petersen.

Los seres vivos están intrincadamente ligados al medio ambiente, y cualquier cambio en él puede alterar “las emociones, la biología y las interacciones sociales”, según Petersen. El cambio climático podría poner fin a las suposiciones comunes sobre los alimentos, la disponibilidad de energía y nuestras estructuras sociales básicas.

Mientras tanto, la tecnología está cambiando la naturaleza del trabajo, a medida que los trabajos de manufactura son asumidos gradualmente por la robótica. La Inteligencia Artificial amenaza con volverse más capaz que los humanos, y puede “duplicarse millones de veces”, dice Petersen. Esto plantea interrogantes sobre la existencia humana como la especie dominante en el planeta.

Los tecnólogos están empujando las fronteras para encontrar soluciones en un mundo en el que los recursos están disminuyendo y los efectos del cambio climático son cada vez más pronunciados. Si bien estas fuerzas podrían conducir a “nuevas capacidades” para bien, también podrían descubrir avances científicos que tal vez no estemos preparados para abordar, como la vida extraterrestre y la manipulación del tiempo y el espacio.

La confianza en establecimientos centenarios también se está erosionando a medida que grupos de personas se desencantan cada vez más por una estructura de liderazgo de arriba hacia abajo. Los problemas de la Unión Europea y de la Iglesia Católica son signos de esta desconfianza. A medida que las noticias falsas desdibujan la línea entre la verdad y la mentira, los gobiernos van a tener cada vez más dificultades para mantener la confianza.

Diseñado para responder, no para predecir

Para anticiparse a estas tendencias, es necesario descentralizar a los gobiernos para que puedan tomar decisiones rápidamente y aumentar su apetito por los riesgos. En lugar de tratar de predecir con precisión el futuro, dice Petersen, el sector público necesita esperar sorpresas en cada momento.

Esto requerirá que las personas del nivel más bajo del gobierno tengan un interés en dar forma al futuro. “El primer tipo que ve el problema puede generar un tipo de respuesta significativa porque está capacitado para hacerlo”, explica Petersen. Para que eso suceda, se necesita una cultura abierta de compartir y comunicar objetivos claros.

“Hay que estar dispuesto a asumir riesgos”, agrega Petersen, tratando de hacer más y aprendiendo de los fracasos. Dice que esto requerirá un cambio fundamental en “la visión central, la estructura y el metabolismo de un gobierno”. En un mundo donde hay múltiples partes móviles, la única manera de adaptarse es no dejarse sorprender por las sorpresas.

En otras palabras, los funcionarios deben soñar en grande, compartir el poder y esperar lo inesperado. Si ignoran los oráculos y los finos mechones del futuro, entonces, como César, se enfrentarán a sus propios idus de marzo.

Fuente original en inglés: https://govinsider.asia/connected-gov/exclusive-this-us-military-strategist-wants-to-use-dreams-to-predict-the-future/

Traducción Lucio Henao Proseres

EXTENDER EL PRESENTE ES DECIDIR EL FUTURO

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Escrito por Pedro Enríquez de Salamanca (Furby)

Apr 2 2019

“THERE IS NO FUTURE” SEX PISTOLS

Lo gritaban los Sex Pistols y tenían razón. El futuro no existe. Nos pongamos como nos pongamos nadie lo ha predicho con exactitud, quizás lo ha imaginado con más o menos certidumbre pero nunca han acertado en términos de tiempo, suceso o resultado. El futuro no existe y sin embargo cuánto nos preocupa. Cuán importante se ha vuelto en las últimas decenas de años, donde los adivinos, astrólogos, magos y alquimistas han sido sustituidos por las ciencias económicas, políticas e informáticas de la mano de su cuerpo de élite en forma de futuristas, visionarios, estrategas, ingenieros, tecnólogos, consultores y asesores… influencers todos. Como en Wander.

Y tiene sentido esta obsesión generalizada desde la empresa si atendemos a la realidad hiperbólica que nos toca vivir. Porque son muchos los factores que empujan a los tomadores de decisión a construir un “salvavidas” predictivo y evitar la autodestrucción de su negocio. Varios son los factores intensos y reales que nos empujan a la paranoia y estresan nuestra neurosis natural por anticipar problemas, como por ejemplo estos tres:

EL CAMBIO PERMANENTE

La revolución permanente que auspiciaban los trotskistas se ha sustituido por el cambio constante empujado por el avance tecnológico y el modelo de innovación como turbo-motor de negocio. Estar al tanto de nuestro presente precisa de un esfuerzo colosal, y una mentalidad angustiada por estar siempre en modo beta (Always-beta). Permanecer siempre atentos para dar con esa oportunidad, idea, señal o dato que permita anticipar con éxito ha provocado una seria desconexión con la realidad en pausa. Vivir y tomar tranquilas nuestras decisiones empieza a ser una entelequia porque los cambios son tan seguidos que siempre hay decisiones que tomar. Sólo hay que comprobar como los medios por sectores y las redes profesionales, que se han multiplicado y se seguirán multiplicando, amplifican la neurosis predictiva con baterías constantes de noticias transcendentes para el futuro inmediato, informes de tendencias en progreso o artículos con 10 datos imprescindibles para evitar el colapso. La obsesión por no ser los últimos, por evitar el fracaso, por sobrevivir… todo es pura paranoia.

El miedo por la autodestrucción, la famosa incertidumbre, se amplifica pensando en que será también mediatizada.

LA ACELERACIÓN ABSURDA

El proceso de cambio permanente se ha visto acelerado en las últimas décadas con la entrada en juego de los ingenieros de la información y el sector cuaternario. La Inteligencia Artificial y su desarrollo como herramienta de control y análisis ha evolucionado hasta convertirse en un arma eficaz de predicción estratégica y aprendizaje de patrones para mitigar el vértigo exponencial en la toma de decisiones. Lo ha acelerado todo a lo bestia. La IA en su formato cuántico promete vivir en el futuro para que la dichosa decisión se pueda realizar en tiempo real y con la tranquilidad de estar auspiciada por el dato (como vemos que empieza ya a ocurrir en territorios financieros y bursátiles).

Recuerda aquel momento en el que una entusiasmada viajera del Siglo XIX relataba la extraña, intimidante pero liberadora sensación de velocidad. Algo totalmente nuevo que estaba viviendo en un tren a vapor a 40 kms hora. Dos siglos después la velocidad sí empieza a ser inhumana.

SIEMPRE PÚBLICOS

El entorno social y la exposición pública se han extendido. La necesidad del “ser” precisa cada vez más de la exigencia por “estar”. Tanto para empresas y marcas como para individuos. El estilo de vida se ha convertido en una obsesión identitaria que gestiona nuevos status y nos autocensura. Una palanca de posicionamiento público que ya no está limitada al potencial de consumo y la notoriedad material: ese coche de gran cilindrada, el gran chalet con piscina en la zona de moda o las vacaciones de lujo exótico. Esta “verdad”está siendo completada con la exigencia de un nuevo status asociado al comportamiento saludable, autocontrolado, sostenible y siempre conectado al rendimiento físico y el compromiso con nosotros mismos, nuestro negocio y los clientes: demostrar que no nos vamos a autodestruir. El auto-control y el ultra-esfuerzo se convierten en extraños placeres de una sociedad encantada con la notoriedad ejemplificadora. Sin embargo en la era del “corpore sano”… nadie parece comprender que el paso necesario anterior es la “mens sana”, y que ambos conceptos no funcionan de manera equitativa se pongan como se pongan los gurús del futuro feliz, por insulso.

Pensar que no podamos cumplir con nuestras expectativas públicas como individuo o marca nos lanza dentro del oráculo de Delfos buscando consejos que eviten el descalabro, el descrédito o la desaparición social (¡Incluso la muerte!). El miedo por la autodestrucción, la famosa incertidumbre, se amplifica además pensando en que será también mediatizada.

EL FUTURO ES UNA HERRAMIENTA CONTRA LA AUTODESTRUCCIÓN

En el fondo estos tres factores construyen el contexto de un ejecutivo constreñido en tiempo real y sobrepasado por el temor al colapso. A la autodestrucción. A la autodestrucción no sólo laboral o empresarial, también a la autodestrucción personal, emocional, familiar, social, nacional o mundial. Con este panorama obsesivo-compulsivo anti-fracaso es necesario entender la transición cultural que vivimos desde hace décadas desde un modelo basado en la gestión de la escasez, con su indicador en forma de consumo, hacia la gestión de la autodestrucción a través de los niveles de incertidumbre.

Por lo que se ve, tomar decisiones nunca fue tan difícil y el futuro tan “necesario”.

De ahí la transcendencia del futuro y sobre todo del dato, de su información, de los ingenieros y máquinas que los computan y tratan, de los resultados racionales propios de la matemática. Porque la energía del data y su tratamiento parecen diseñar entornos posibles de futuro, menos inhóspitos y satisfactorios en términos de decisión.

Pero… ¡Cuidado! porque en la mente del mismo ejecutivo queda el alivio de pensar que como la máquina no se equivoca su decisión va a ser correcta… Claro, luego si las cosas no son como predijimos gracias a la máquina le echaremos la culpa a la falta de calidad en el dato o lo inesperado de un acontecimiento social o la falta de sensibilidad de la tecnología… la culpa no será nuestra ni suya pero ya da igual… la destrucción será inevitable. Pues qué miedo…

EL FUTURO SE CONSTRUYE DESDE EL PRESENTE

“Si anticipamos el problema diseñaremos la solución”, la obsesión es sencilla pero ineficaz… porque volvemos al principio: el futuro no existe.

Sin embargo sí podemos deambular en la incertidumbre desde el presente y proyectar propósitos que ayudarán en la decisión que se tome en su futuro. Especular con los futuros también forma ya parte necesaria de la investigación y conceptualización… Pero futuros tratados como herramientas para proyectar, para imaginar, para sentir, para imaginar hacia adelante… para gestionar los diferentes niveles de incertidumbre que existen en nuestro presente hiperbólico.

Así que cuidado, el futuro no es un propósito en sí mismo. Porque el futuro no existe y no debemos engañar a nadie… es inhóspito y no ofrece seguridad ni abrigo o protección, sólo un descanso mental transitorio hasta el siguiente informe y necesidad de predicción. Por eso no debemos hablar tanto de futuros y sí de transiciones o presentes extendidos… de ayudar a tomar mejores decisiones, anticipar realidades estratégicas, innovar desde lo táctico o posicionarse a través de una identidad original y diferente para dar respuesta al entorno neurótico acelerado, cambiante y público al que nos enfrentamos.

Ayudar a ser parte activa para extender el presente y alcanzar el futuro deseado. Practicar la “Hyperstition”.

Pedro Enriquez de Salamanca (Furby)

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Explorador en Wander de Soulsight www.wander.es

Fuente: https://soulsight-thoughts.com/es-el-futuro-tan-necesario-167d51414a3c?mc_cid=b2ee2cc37b&mc_eid=98ff408d39

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¿Se acerca el invierno para blockchain?

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Blockchain – Nuevas tecnologías

POR PABLO RODRÍGUEZ CANFRANC

 Blockchain actualmente es sinónimo de innovación y de estar a la última. En los últimos años ha abandonado los laboratorios y ha permeado en el mundo de la empresa, en los medios de comunicación generalistas y hasta en los discursos políticos. Hay profetas tecnológicos que auguran que traerá consigo una revolución equivalente a la llegada de internet. Otros se muestran más cautos y hablan de una burbuja de expectativas en torno a esta tecnología, que estaría a punto de estallar. Blockchain puede entrar en un largo invierno de entre cinco y diez años hasta ser capaz de demostrar su idoneidad y rentabilidad.

 

Blockchain, cadena de bloques, es uno de los términos techie más de moda de los últimos años. A pesar de ser un concepto intuitivamente difícil de entender, está muy presente en los discursos mediáticos y en las agendas políticas, y se ha convertido en sinónimo de modernidad y de vanguardia tecnológica.

Algunos profetizan que llega para cambiarlo todo, como hizo internet en su día, y que, más allá de su aplicación en el campo financiero, pondrá cabeza abajo todos y cada uno de los sectores de actividad. Los usos previstos se suceden de forma vertiginosa: blockchain en la educación, en la administración pública, en la logística, en las cadenas de suministro, en la gestión de los derechos de autor, en el periodismo… Aparentemente nada queda fuera de su alcance.

Las expectativas que despierta esta tecnología son proporcionales a las inversiones que recibe: de acuerdo con McKinsey, en 2017 el capital riesgo dedicado a startups con productos o servicios blockchain ascendió a 1 000 millones de dólares. Por su parte, IBM ha gastado más de 200 millones de dólares en el desarrollo de aplicaciones de internet de las cosas (IoT) basadas en cadenas de bloques, y el sector financiero dirige anualmente hasta 1 700 millones a la experimentación en este campo.

Y, sin embargo, hay quien defiende que en la actualidad existe una burbuja de expectativas en torno a las cadenas de bloques que puede reventar en cualquier momento. Este punto de vista denuncia, entre otras cosas, la falta de iniciativas a gran escala basadas en esta tecnología que realmente pongan en evidencia su utilidad e importancia global. También se alega que todavía no aporta soluciones a problemas reales y que carece de propuestas sólidas de negocio. Finalmente, una barrera adicional a su difusión está relacionada con que técnicamente está muy verde aún.

Hoy en día, el valor práctico de blockchain se reduce a grandes rasgos a tres aspectos. El primero, la creación de aplicaciones de nicho para casos de uso en los que está tecnología encaja a la perfección, principalmente, los que implican el uso de información para determinar la propiedad o la trazabilidad de algo.

Por otra parte, las cadenas de bloques sirven mejor a aquellos sectores de actividad que ya están estratégicamente orientados a la modernización. Aquí se convierte en una herramienta para digitalizar y simplificar procesos existentes. Un ejemplo podría ser el comercio internacional.

Finalmente, numerosas empresas se aferran a proyectos sobre blockchain como una forma de impulsar su imagen innovadora ante clientes e inversores, a menudo sin la intención real de crear aplicaciones comerciales.
Parece ser que hay bastante incertidumbre en torno a las cadenas de bloques. Podría no haber llegado todavía el momento de florecimiento de esta tecnología, aunque también cabe la posibilidad de que estemos llamando blockchain a lo que no lo es, dado que es un término atractivo de moda que “vende” innovación y modernidad.

No es blockchain todo lo que reluce

Antes de analizar el estado del arte de la cuestión, habría que aclarar qué es exactamente blockchain. Las cadenas de bloques son una tecnología de libro de registro digital descentralizado, lo que en inglés se conoce como Distributed Ledger Technology(DLT).

Un DLT es una base de datos que no está centralizada y que es gestionada por varios de los usuarios del sistema. Dentro de este tipo de sistemas está blockchain, que es un tipo de DLT con características propias, en concreto, que los registros van en unos bloques que forman una cadena. Cada bloque se cierra con un hash o código de seguridad que abre además el siguiente bloque.

Existen diversos tipos de libros descentralizados en función de su naturalezas y grado de apertura. El Foro Económico Mundial identifica tres distintos:

  • Sistemas compartidos privados bajo permiso. Se trata de aquellos a los que solamente tiene acceso una lista cerrada de personas con potestad para leer o escribir en el sistema. Pueden tener uno o varios propietarios.
  • Sistemas compartidos públicos bajo permiso. En este caso, aunque el acceso es restringido, todas las transacciones que tienen lugar en el sistema deben ser públicas, es decir, cualquiera las pueda consultar.
  • Sistemas compartidos públicos de acceso libre. Es el sistema en el que se basan las criptomonedas como Bitcoin y el que generalmente se asocia con el término blockchain, y parte de que cualquiera puede acceder a él libremente con derecho a escribir y a leer todas las transacciones que allí se producen. No tiene un solo dueño, puesto que cada miembro posee una copia completa del libro de registro.

Un reciente informe de Forrester, citado por la revista Fortune, habla del uso excesivo del término blockchain por parte de las empresas, como fenómeno de moda que es. De hecho, muchas de ellas empaquetan servicios ya existentes bajo esa categoría, intentando parecer más innovadoras. El estudio alerta de que “las redes que están operativas o en desarrollo varían notablemente, y, frecuentemente, carecen de características que para muchos son componentes esenciales de blockchain”.

Las predicciones de Forrester también avisan de la llegada de un posible “invierno blockchain”, a pesar de que se siga invirtiendo e investigando en esta tecnología.

Se acerca el invierno

El efecto transformador de blockchain en la economía puede no estar tan cerca como lo venden los profetas más optimistas. La hiperinflación de expectativas sobre esta tecnología pasa por alto que todavía quedan muchos temas que resolver, principalmente relacionados con la escalabilidad de las soluciones desarrolladas, la interoperabilidad con distintos sistemas, y el marco regulatorio, que no suele mantener el paso rápido de la innovación, pero que debe establecer una legislación específica en torno a este fenómeno.

Frente a estos factores, que podríamos denominar institucionales y de oferta, también desde la perspectiva de la demanda el florecimiento de esta tecnología requiere crear aplicaciones de las cadenas de bloques que solucionen necesidades reales de mercado y que impliquen una rentabilidad económica.

La Organización Mundial del Comercio, basándose en la famosa curva de Gartner, que establece el periodo de maduración de una tecnología, retrasa al menos diez años la llegada de un blockchain realmente extendido a todos los ámbitos y económicamente rentable.

Fuente: Ganne, E. (2018) “Can Blockchain revolutionize international trade?” World Trade Organization.

Como muestra la gráfica anterior, estamos en una época de “exuberancia irracional” en la que abundan los proyectos piloto con blockchain y las pruebas de concepto, pero que arroja muy pocos casos de éxito. A partir de 2022 este modelo predice la llegada de grandes inversiones a largo plazo en esta tecnología y la sucesión de experiencias exitosas. Pero no será hasta después de 2027 en que veremos crecer con vigor el valor de negocio de las cadenas de bloques.

La fatiga de blockchain

En una reciente nota de prensa, la consultora Gartner habla de la “fatiga de blockchain” aplicada a la cadena de suministro. Se trata de una innovación que ya se han planteado grandes empresas, como, por ejemplo, Carrefour.

Para 2023, el 90% de las iniciativas emprendidas en este campo corren el riesgo de quedar estancadas. Alex Pradhan, analista de Gartner atribuye esta fatiga a factores como la propia falta de madurez de esta tecnología o la falta de estándares, pero también al hecho de que no se comprende bien cómo mejorar la cadena de suministro con blockchain, lo que a menudo lleva a concebir iniciativas demasiado ambiciosas.

Pero esta fatiga de las cadenas, que presumiblemente retrasará sobremanera su adopción en la logística, también está presente en el resto de los sectores objeto de asumir las cadenas de bloques. La curva de Gartner relativa a blockchain lo retrata muy gráficamente.

La mayoría de las aplicaciones no llegarán hasta la rentabilidad, aquí denominada meseta de la productividad, hasta dentro de cinco o diez años, y alguna –entre las que se encuentra el uso en cadenas de suministro- más de diez. La mayoría de aplicaciones de blockchain está ascendiendo hacia el pico de las expectativas infladas, mientras que ya hay unas cuantas cayendo en la “sima de la desilusión”, en concreto, las criptodivisas y el blockchain como servicio fintech.

La consultora McKinsey, por su parte, califica blockchain como una tecnología que está en su infancia y que actualmente no puede ir más allá de la fase inicial de lanzamiento y creación de prototipos, dentro de su curva de crecimiento. Por ahora no parece claro que vaya a pasar en breve a la siguiente, en la que la demanda comienza a crecer, el mercado se expande y la tecnología efectivamente despega.

Los servicios financieros arrastraron el blockchain inicial entre 2012 y 2015, tras la popularidad que adquirieron las criptomonedas y, en concreto, Bitcoin. Las perspectivas de aplicaciones relacionadas con las finanzas, el comercio y la contratación, atrajeron cuantiosas inversiones, que fueron a parar a startups y a consorcios, con el objeto de impulsar la investigación y la innovación en este campo.

Las posibilidades de las cadenas de bloque se extendieron a otros sectores, como los seguros, la administración pública o las cadenas de suministro, entre muchos otros. Aunque a finales de 2016 las expectativas en torno a esta tecnología eran muy prometedoras, un año más tarde comenzaron a surgir dudas sobre su grado de madurez e incluso sobre si es la solución idónea para las necesidades de las empresas.

El caso es que han sido invertidos miles de millones de dólares en investigación y desarrollo de las cadenas de bloques, pero son escasos los casos de éxito desde el punto de vista del negocio y de la rentabilidad económica.

Es bueno que reviente la burbuja

La inflación de expectativas sobre el blockchain ha llegado hasta tal punto que, en los seminarios y encuentros sobre el tema, parece que los ponentes están pidiendo perdón por lo que esta tecnología no ha sido capaz de conseguir. Así lo comenta por lo menos James Ovenden, redactor del medio digital Innovation Enterprise.

También reflexiona este experto sobre por qué es positivo que estalle la burbuja de expectativas que existe actualmente sobre las cadenas de bloques, y por qué no es tan malo que lleguemos a un periodo de cierta decepción sobre el particular.

En primer lugar, porque permitirá a los desarrolladores concebir soluciones reales a problemas reales, sin la presión que le impone la moda a la empresa de ser innovadora y de hacer gala de la tecnología más vanguardista, sin tomar en consideración su posible utilidad y rentabilidad. La verdadera difusión llegará cuando se multipliquen los casos exitosos de uso.

Asociado a lo anterior, cuando acabe la especulación sobre blockchain y empecemos a ver aplicaciones de negocio reales, las autoridades podrán elaborar una legislación adecuada. Hasta ahora, la evolución tecnológica es mucho más rápido que la capacidad de legislar. En el caso de las cadenas de bloques, al no existir demasiados casos prácticos de uso comercial, resulta extremadamente complejo establecer un acervo normativo al respecto.

De confiar en las personas a hacerlo en la tecnología

La confianza es un elemento indispensable en el funcionamiento de la economía y de la sociedad. Bruce Schneier, en su libro Liars and Outlier, identifica cuatro categorías de confianza. Las dos primeras, sobre todo aplicables en comunidades pequeñas, son la moral y la reputación de las personas. Después vendría la seguridad institucional, cuyas normas y leyes obligan a los miembros de la sociedad a cumplir sus compromisos con sus conciudadanos, y, finalmente, los sistemas de seguridad, que pueden ir desde un cerrojo o una verja, hasta una auditoría de cuentas.

El problema es que blockchain traslada la confianza en las personas e instituciones a la tecnología. De acuerdo con su forma de funcionar, ya no importa quién está al otro lado de la red y lo fiable que pueda ser; tampoco hace falta un control centralizado de las transacciones que se realicen en el sistema, ni una regulación del mismo. La filosofía que rige en las cadenas de bloques hace que solamente debamos confiar en la criptografía, los protocolos, el software, los ordenadores y la red.

Pero, como apunta Schneier, a veces es peor confiar en la tecnología que confiar en las personas:

“Si tu monedero de bitcóin es hackeado, pierdes todo tu dinero. Si te olvidas de las credenciales de acceso, pierdes todo tu dinero. Si hay un fallo en el código de tu contrato inteligente, pierdes todo tu dinero. Si alguien consigue hackear la seguridad de blockchain, pierdes todo tu dinero”.

¿Qué es mejor? ¿Confiar en un sistema legal humano -como hemos hecho toda la vida- o en un código informático que ni entendemos ni podemos auditar?

¿Son las cadenas de bloques la solución idónea?

Dejando de lado la necesidad de parecer innovadoras y techies, las empresas deben evaluar seriamente hasta qué punto las cadenas de bloques pueden resultar adecuadas para satisfacer sus necesidades.

La Organización Mundial del Comercio establece un razonamiento interesante en este sentido, que permite saber si blockchain es realmente la solución requerida para solventar un problema.

En primer lugar, debemos preguntarnos si nuestra necesidad de negocio se soluciona quitando de en medio a los intermediarios, bien porque acelere los procesos, bien porque abarate los costes de producción o distribución. En caso afirmativo, blockchain puede ser una opción deseable.

Otro punto importante es que blockchain funciona mejor cuando se basa en activos “nativos digitales”, es decir, unidades de valor o de cuenta perfectamente representables en formato digital. Resulta fácil en este entorno manejar tokens o criptomonedas, pero es más complejo hacerlo con la gestión de bienes físicos.

Blockchain crea registros inmutables, pero, ¿es eso deseable en el caso de todos los activos que queramos gestionar con dicha tecnología? En las ocasiones en las que el poder eliminar información es un asunto crítico (por ejemplo, porque resulte redundante o poder quedar obsoleta), blockchain no es la mejor opción tecnológica.

Por otro lado, si un activo digital requiere de distintas fuentes para garantizar su fiabilidad en cada momento, a lo mejor almacenarlo en la cadena de bloques no es la solución óptima. Algo similar ocurre cuando en un determinado proyecto existe la necesidad de contar con intermediarios o terceras personas que validen o supervisen las transacciones, por ejemplo, para garantizar que cumplen aspectos legales. Un caso podrían ser los sectores estrictamente regulados, cuya operativa está sometida a un control férreo por parte de las autoridades o de auditores externos.

El tiempo es otro factor decisivo a la hora de elegir tecnología. Un proceso de negocio que requiere cerrar transacciones en milisegundos no puede ser soportado por las blockchains actuales que emplean entre dos y diez minutos en procesar la información. No obstante, el acelerado ritmo de innovación actual permite predecir que esta velocidad mejorará pronto.

En principio, la Organización Mundial del Comercio en su informe desaconseja utilizar tecnología de libro de registro digital descentralizado para almacenar información no relacionada con transacciones, porque guardar allí datos privados puede entrar en conflicto con la legislación vigente sobre protección de la información y, más en concreto, con el Reglamento General de Protección de Datos europeo.

Blockchain es una opción adecuada cuando los distintos miembros de la red registran transacciones en la misma, si no es así, probablemente otra solución tecnológica resulte más idónea. Igualmente, si las partes que intervienen se conocen entre sí y confían unos en otros tampoco parece necesario recurrir a las cadenas de bloques.

Entonces, ¿cuándo hace falta blockchain?

A grandes rasgos, se puede resumir que el caso de uso ideal de blockchain será aquel que presente las siguientes necesidades:

  • Un repositorio de información compartido entre todas las partes implicadas.
  • Más de una de las partes genera transacciones que requieren modificar los registros compartidos.
  • No existe una confianza mutua entre los miembros de la red que realizan las transacciones.
  • Existen uno o varios mediadores en el sistema que garantizan la confianza en el mismo.
  • La dependencia o interacción entre transacciones es generada por las distintas entidades participantes.

Bibliografía

Alexandra, A. (2018) “Report: Companies Dropping The Term ‘Blockchain’ Due to Hype Around Technology” en Cointelegraph. Disponible en: https://cointelegraph.com/news/report-companies-dropping-the-term-blockchain-due-to-hype-around-technology

BBVA (2018) “¿Cuál es la diferencia entre una DLT y ‘blockchain’?” Disponible en: https://www.bbva.com/es/diferencia-dlt-blockchain/

Ganne, E. (2018) “Can Blockchain revolutionize international trade?” World Trade Organization.

Gartner (2019) “Gartner Predicts 90% of Blockchain-Based Supply Chain Initiatives Will Suffer ‘Blockchain Fatigue’ by 2023”. Disponible en: https://www.gartner.com/en/newsroom/press-releases/2019-05-07-gartner-predicts-90–of-blockchain-based-supply-chain

Higginson, M., Nadeau, M. y Rajgopal, K. (2019) “Blockchain’s Occam problem”. McKinsey and Company. Disponible en:  https://www.mckinsey.com/industries/financial-services/our-insights/blockchains-occam-problem

Ovenden, J. (2018) “Why Blockchain Hype Must End. It is an amazing technology, but over-the-top marketing claims could kill it” en Innovation Enterprise. Disponible en: https://channels.theinnovationenterprise.com/articles/why-blockchain-hype-must-end

Pemberton Levy, H. (2018) “The Reality of Blockchain” en Smarter with Gartner. Disponible en: https://www.gartner.com/smarterwithgartner/the-reality-of-blockchain/

Roberts, J. (2018) “Time to Ditch the Word ‘Blockchain’, Report Says” en Fortune. Disponible en: http://fortune.com/2018/11/07/blockchain-vs-dlt/

Schneier, B. (2019) “There’s No Good Reason to Trust Blockchain Technology” en Wired. Disponible en: https://channels.theinnovationenterprise.com/articles/why-blockchain-hype-must-end

World Economic Forum (2018) “White Paper. Blockchain Beyond the Hype. A Practical Framework for Business Leaders”. Disponible en: http://www3.weforum.org/docs/48423_Whether_Blockchain_WP.pdf

Can Elephants Fly?

Comments off

Journal of Futures Studies

https://jfsdigital.org/2019/04/29/can-elephants-fly/

WHO WE ARE

Public Domain Pictures.net

Can Elephants Fly?

BY ADMIN ON APRIL 29, 2019BLOGRUSSELL CLEMENS

by Russell Clemens

“Any useful idea about the future should appear to be ridiculous” (Dator, 1995).

Is exploring the futures of elephants through a comparative metaphorical analysis of how elephants have been historically and civilizationally constructed ridiculous?

Flying elephants emerged as a futures research concept during a guided meditation session conducted by Sohail Inayatullah at a three-day workshop following the 4th APFN conference inBangkok. Seeing chained temple elephants in India and Sri Lanka, I was seeking a way to help the Asian elephant: individually and as a species at risk. In this narrative process, I first cast the human mind as an elephant in chains probed by six blind men (five senses plus one, kinetic) as in the classic Indian fable.

Six Blind Men (in Black) ‘observing’ an elephant within a 2nd Order Cybernetic paradigm[i] (Source: Original illustration by Hans Moller, Public Domain.)

Vola! A flying elephant emerged at the conclusion of the guided meditation. This was the solution to the issue of my narrative and that of framing the future. Initially underwhelmed with my right-brain’s creativity, I soon saw potential as useful metaphor for touching something we all grapple with as individuals and as futurists. Later, at Bangkok’s international airport I inspected the splendid rendition of Churning of the Milk Ocean from Hindu philosophy and how vertical-lateral-circular can be combined.

Indeed, the Asian elephant spanned back to cosmic beginnings and world creation myths. No dull, boring, lifeless western science ‘big bang beginning ’universe of particle physics seeking endless sub-particles into the quantum worlds of hypothetical imaginations as far down as research funds will permit. Rather, as ecological turtles all the way down in a dramatic creational cosmic ‘milkshake’ outlined in the Hindu Bhagavata PuranaMahabharata and Vishnu Purana.[ii] Ok, but whence the future for elephants within a world of 10-billion humans?

The “western” rational mind requires an end-scenario to escape the endless recurrences of circular Eastern mythologies. Perhaps an ‘undramatic’ artificial intelligence (AI) singularity soft-fade into end of history scenario as Neo-Neanderthals within a new galactic adventure of Kardashev scale dimensions? Or, maybe more ecologically, a quietly melding into Karl Schroeder’s future where advanced technology is indistinguishable from nature in slow-growing cultures integrated within their natural environments? But how best to proceed with Flying Pachyderm research? It’s a long thin ‘logic’ line from chained ulcerated bleeding feet in dung at the local Hindu/Buddhist temple to the lofty realms of divine flying vehicles for the gods and artificially recreated hyper identities such as Ganesha.

 

In the East – the gods and cosmos

Elephants play an important role in both Hindu and Buddhist religions.Ganesh, the Hindu elephant-headed god, is revered as the remover of obstacles and the Hindu god, Indra (an equivalent of the Greek godZeus) rides a white elephant, Airavata, one of the nine navaratnas or gems churned out of the milk ocean (Krishna2010).[iii]

A classic image. Indra on his elephant mount, Airavata painted in South India. (Source: Indra, Parjanya)

Airavata – King of Elephants as ‘Naga-malla’, meaning “the fighting elephant” (Source: Hindu Blog)

Airavata /Erawan depicted with three heads at the Erawan Museum in Thailand (Source: Wikimedia Commons)

The Buddha often spoke about elephants and used their image and characteristics as powerful metaphors (see Buddhism) and a white elephant in his mother’s dreaming signaled his conception.

“The Dream of the White Elephant” (Source: image by Kryštof Krejča, Prague Zoo)

Elephants are represented at the dawn of creation myths and have been used traditionally in warfare and heavy industry until the introduction of large modern machinery, and religious/cultural ceremony. And yet, as Sangita Iyer, activist and filmmaker of Gods in Shackles notes: no religious texts justify torturing elephants in temples although owners can exploit elephants for up to $US 10,000 per cultural festival.[iv]

 

In the West – the trial and the trail

In the West elephants usually represent domains of difficulty; psychological taboos (Simler & Hanson, 2018[v] large expensive unwanted “white elephant” things; and futures “gaps” (Bussey 2014, 2009).[vi] “Seeing the elephant”in 19th century America was a popular expression for a been there done that sentiment with a sense that perhaps it was not really worth the effort (Rea, 1969and Shindler, 1998). It often referred to harsh experiences in the Mexican–American War; the Texan Santa Fe Expedition; the American Civil War; the 1849 Gold Rush; and the Westward Expansion Trails – e.g., the Oregon Trail, California Trail, and Mormon Trail (Mathews 1951). See the New York Times (1861).

 

While “seeing the elephant” largely disappeared as a popular phrase during the 20th century, with the rise in American prosperity, it will be interesting to see if the phrase returns in the future as net benefits of empire decline during the 21st century. Already, in addition to the “elephant in the room” and “elephant in the brain”, we now find “seeing the elephant” applied to human-elephant relations (Scigliano, 2006) and understanding globalization (Marber, 2009).

 

Raw untested recruits yet to encounter serious action were said to have come to Shiloh to “see the elephant.”Eventually the elephant came to represent the Republican party in early American politics and third term panic prior to the later ratification of the 22nd Amendment in 1951 which limited re-election to two terms.

Six blind and elephant

Philosophically the Six Blind Men and the Elephant fable represents as relativism and tolerance against exclusive religious claims or absolute truth, while theologically the fable looks to something bigger beyond normal human comprehension.[vii]The elephant can also be applied to children’s education as part of exercises in seeing the bigger picture (Gail Ellis).

 

 In feminism – the ‘forgotten’

For feminists, the little-known elephant-headed goddess, Vināyakī, can represent the sidelining of the feminine. Ancient texts place Vināyakī within the sixty-four yoginis or the Matrika goddesses and the Devi Purana includes Vinayaki as the ninth Matrika (after Mahalakshmi or Yogeshvari). Generally,only seven Matrikas are depicted although nine Matrikas became popular in eastern India.[viii]Sri Lankan folk lore superstitions consider seven a lucky number while nine is held a very inauspicious number – perhaps reinforcing identity from mainland eastern India, or as a reaction to British colonial rule which left the island nation with nine provinces.  Schismogenesis, anyone?

Two renditions of Ganesani-Vinayaki (a)Porcelain image (Source:Vicki Scotti); (b) Book cover (Agrawala,1978)

(a) Ganeshani – Black Stone – Circa 10th Century CE; (b) Modern dynamic rendition and You Tube chant (Source: (a)Indian Museum– Kolkata; (b) Chant Central. Vinayaki Jaap Mantra 108 Repetitions)

 

In the Great Games – hubris and nemesis

George Orwell (1949), who shot an elephant in (then) British Burma (Orwell 1950), defined the Great Games of empire in his classic dystopian futures novel, Nineteen Eighty-Four, within which, coincidentally, his warring “disputed area” between the three supra-national blocks of Oceania, Eurasia and Eastasia) maps very closely to traditional Asian elephant habitats.[ix]

The elephant thus not only has mythological significance but its earthly plight is geo-politically relevant as an indicator of unresolved international dispute.

 

In small villages and farmer’s fields – anger and fear

Today, fewer than 40,000 Asian elephants exist (Choudhury et. al., 2008). Twenty percent of the world’s human population live in human-elephant conflict (HEC) zones (Jadhav &Barua, 2012,). Annually, in India approximately 400 people and 100 elephants die (through retribution) and HEC impacts approximately 500,000 families (Rangarajan et. al., 2010). Elephant related agricultural crop-loss in India of  about 1-million ha./year with between 10-15,000 houses destroyed (Rangarajanet. al.2010) and (Banerjee 2018). Indian states are affected disproportionately but on average, farming families may lose about 15% of their annual produce (Madhusudan, 2003). Much of this problem is attributed to the “absence of a science based approach to resolving the problem” (Desai & Riddle, 2015).

In Sri Lanka the tragedy of the common ground between humans and elephants is emblematic of the wider regional situation. Sri Lanka supported nearly 20,000 elephants, a 100 years ago while today it has dropped to about 5,000: “[The elephants are] angry with us. They know that we are taking their land, and they know that we’re shooting them”(Bruno, 2015).

 

In a future – withAsian elephants

A Zimbabwean farmer’s sense of balance between aesthetics and pragmatics portends the future: “When we have plenty to eat, elephants are beautiful; when we are hungry, elephants are meat” (Redmond 1996, p. 371).Clearly a full stomach is connected with non-HEC– i.e., economic prosperity at the pyramid base.Twenty-first century Asia’s paradoxical conundrum is how to achieve economic prosperity while retaining natural viable habitat for wild elephant – they rarely breed in captivity. Where can they go? Other than Asian elephant extinction scenarios, or lower Asian population trends, alternatives may include relocating viable Asian elephant herds – e.g., to Australian wilderness which has a proven past record for animal import policies such as rabbit, fox, camel, horse, buffalo, poisonous toads, and of course, humans. Climate change will not only create human refugees, but elephant refugees as well.

 

In new times – with new metaphors

Perhaps the way to save the Asian elephant is create excitement amongst the youth. If we do not, then seeing “the elephants” for children in the late 21st century maybe little more than just an App. The challenge is to discover integrating meta-patterns and ecologically sustainable visions for the many disparate elephant metaphors. In this we all stand as the six blind men and women feeling our way forward – transforming our imaginations like Deng Xiaoping’s China: “crossing the river by feeling the stones” (Vogal2001). Hopefully our crossing the 21st century future Anthropocene is not by feeling the extinct elephant’s bones instead! Indeed, elephants can fly, with a little help from our imaginations. The futures “gap” question is: Where to in the Anthropocene 1.0?

 

About the Author:

Russell Clemens was born in the last days of 1955 and is now described by the young as ‘old’. He is now in retirement and capitalizing on a lifetime of variety largely spent (and sometimes misspent) at the closing edges of the 20th- and the dawn of the 21st-centuries by commencing a PhD programme in Futures Studies at the University of the Sunshine Coast (USC), Queensland. The topic is related to the futures of the elephant — primarily in Asia. He can be contacted by email at: russell.clemens@research.usc.edu.au.

 

References

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  • Banerjee, A.  (2018). “Why Compensation For Wildlife Attacks Works Against Its Aims In India”. Indiaspend.26 September.Mumbai: The Spending & Policy Research Foundation. https://www.indiaspend.com/why-compensation-for-wildlife-attacks-works-against-its-aims-in-india/(Accessed 19 April 2019)
  • Bruno, D. (2015). “In Sri Lanka, Elephants and Humans Struggle to Live in Close Quarters”. Citylab. 23 March. https://www.citylab.com/equity/2015/03/in-sri-lanka-elephants-and-humans-struggle-to-live-in-close-quarters/388460/(Accessed 19 April 2019).
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  • Vogal, E. (2011). Deng Xiaoping and the Transformation of China. Cambridge, Massachusetts: Belknap Press.
  • Endnotes
  • [i]Modified according to the principles of including the “Observer” in 2nd Order cybernetics, and somewhat encapsulated within fields like Ethnoelephantology. See https://ethnoelephantology.wordpress.com and http://www.envirosociety.org/wp-content/uploads/2017/09/s6_ares040106.pdf (Accessed 19 April 2019)
  • [ii]https://en.wikipedia.org/wiki/Samudra_manthan(Accessed 19 April 2019)
  • [iii]Airavata means fine elephant and comes from the word Iravator ‘produced from water’ and is one of eight male gardianelephants (paired with eight female elephants) of the eight cardinal points of the sky.Airavata represents rain (clouds) and the East.(Krishna 2010)
  • [iv]Sangita Iyer, Facebook, (March 31, 9:49 PM)https://www.facebook.com/sangita.voiceforasianelephants(Accessed 19 April 2019)
  • [v]“Elephant in the room, n. An important issue that people are reluctant to acknowledge or address; a social taboo. Elephant in the brain, n. An important but unacknowledged feature of how our minds work; an introspective taboo.” (Simler& Hanson 2018, p.1).
  • [vi]“Sometimes characterized as the ‘elephant in the room’, futures gaps refer to elements of a group culture that have for whatever reason be edited out, suppressed, disowned or ‘forgotten’.”(Bussey 2014, p. 10). Also see Bussey (2009) referring to Fukuyama (2007).
  • [vii]https://www.allaboutphilosophy.org/blind-men-and-the-elephant.htm(Accessed 19 April 2019)
  • [viii]Many variations of Vinayaki’s name are feminine versions of the elephant god Ganesh resulting in her being assumed as the shakti (“feminine form”) of Ganesha. However, the Jain and Buddhist traditions often portray Vinayaki, not as one of Ganesha’s Shakti’s or consorts, but as an independent goddess. See https://www.ancient-origins.net/history/goddess-or-demon-hidden-history-vinayaki-mysterious-elephant-headed-woman-hindu-myth-009057 (Accessed 26 April 2019)
  • [ix]George Orwell (1949) in “1984” describes a dismal future when most of the world population have become victims of perpetual war, omnipresent government surveillance and media propaganda.Orwell’s arch protagonist (Emmanuel Goldstein) and his “Theory and Practice of Oligarchical Collectivism” sees the three “opposing” ideologies as functionally identical and each superstate being powerful enough that even shifting alliances (of two against one) only results in a continuing stalemate dynamic. Are we there yet?

 

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Los futuristas predicen el impacto de la IA y lo que podemos hacer para prepararnos

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Jacob Morgan, Abr 9, 2019

La IA está en todas partes. Cada semana chateo con líderes de RRHH, autores y futuristas en mi podcast, The Future of Work Podcast, y la inteligencia artificial es un tema frecuente. Está en la mente de todos y sin duda jugará un papel importante en el futuro del trabajo. Esto es lo que algunos de mis invitados han dicho sobre el potencial de la IA y lo que organizaciones e individuos pueden hacer para prepararse para su crecimiento.

Martin Ford, autor y empresario futurista, cree que la IA tendrá un gran impacto en los empleos y reemplazará no sólo los tipos de empleos que se discuten típicamente, como el transporte y la manufactura, sino también los empleos más tradicionales de obrero, como los de abogado y médico. Casi la mitad de todos los empleos se verán afectados por la IA, y Martin ve tres posibles escenarios de trabajo relacionados con la IA. En la primera, el desempleo masivo, que conduce a la pobreza generalizada y al colapso de la economía. El segundo escenario es el que estamos enfrentando ahora, en el que la calidad de los empleos está disminuyendo y existe desigualdad entre los empleos de AI y los empleos que no son de AI. En el tercer escenario, hay un crecimiento significativo de puestos de trabajo a medida que las cosas se adaptan y aprenden a trabajar con la IA.

Para estar preparado para cualquiera de los escenarios potenciales de Martin, dice que los ejecutivos necesitan hablar abiertamente sobre lo que podría suceder. La IA será una poderosa perturbación que requiere atención. No podemos ignorarla y debemos involucrarnos en la discusión. En cualquiera de estos escenarios, los trabajos más seguros son los del campo creativo, por lo que Martin anima a los empleados que trabajan en trabajos repetitivos a que asuman responsabilidades creativas.

El autor y empresario Dr. Luis Pérez-Breva dirige el Programa de Equipos de Innovación del MIT y ha realizado importantes investigaciones sobre la IA. Para él, la mejor aspiración para la IA es un compañero como J.A.R.V.V.I.S. de la película Iron Man – una computadora que ayuda con el razonamiento problemático, la construcción de partes y la discusión de nuevas ideas. Iron Man no sería quien es sin J.A.R.V.V.I.S. porque está literalmente integrado en el traje. Lo mismo ocurrirá con la IA en el futuro. No es una amenaza, sino más bien una oportunidad para un socio que puede llevar nuestro trabajo al siguiente nivel. Luis lo compara con la forma en que encontramos la información hoy en día. Solíamos tener que ir a una biblioteca y pasar mucho tiempo buscando información. Ahora, sin embargo, podemos simplemente utilizar Google para encontrar respuestas rápidamente. Ese avance no ha asustado a la gente; nos ha hecho más inteligentes y productivos. Los ordenadores son ahora nuestros socios en la búsqueda de información, y eso seguirá creciendo con la IA.

La IA es simplemente el siguiente paso en el avance de nuestra sociedad. Nadie usa lámparas de gas hoy en día, y el mundo está mejor porque hemos avanzado a las bombillas. Como dice Luis, cada vez que desarrollamos nueva tecnología, nos volvemos más inteligentes. Dice que nos corresponde a nosotros decidir qué puestos de trabajo se quedan y se van, y que es más una función de gestión que de tecnología decidir qué puestos de trabajo son reemplazados por la IA.

La investigación del profesor de Stanford, el Dr. Paul Oyer, incluye el análisis de grandes datos. Una de sus preocupaciones es que la gente se vuelva tan dependiente de los datos que no confíe en su propio entrenamiento o intuición. Paul está de acuerdo con otros futuristas en que cualquier trabajo que se pueda hacer con una computadora corre el riesgo de ser reemplazado por la IA, incluyendo trabajos como la transcripción y la logística. Las personas que están preocupadas por perder sus empleos deben recibir capacitación comercial en áreas que no tienen la misma probabilidad de ser reemplazadas. Reentrenamiento para expandir nuestras habilidades y aprender algo nuevo es muy importante, pero puede ser difícil de hacer. Los empleados que están mejor preparados para el futuro y que probablemente no serán sustituidos por la IA son los que están abiertos a la formación y comprenden la necesidad de diversificar sus competencias.

La IA tiene el poder de transformar la forma en que vivimos y trabajamos, y como la mayoría de los futuristas están de acuerdo, es algo por lo que hay que estar entusiasmado, no algo a lo que hay que temer. Tener conversaciones abiertas y adaptar nuestras habilidades puede ayudarnos a prepararnos para un futuro de trabajo lleno de Inteligencia Artificial.

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Inteligencia Artificial / Futuro del Trabajo / Automatización / Robots / AI

Jacob Morgan
3x Autor, orador y futurista más vendido. Fundador de FutureOfWorkUniversity.com. Explorando la experiencia de los empleados, el futuro del trabajo y el liderazgo.
Autor de éxito de ventas, futurista y conferenciante principal sobre el futuro del trabajo

Traducción realizada por Lucio Henao con el traductor www.DeepL.com/Translator y

Fuente>https://medium.com/jacob-morgan/futurists-predict-the-impact-of-ai-and-what-we-can-do-to-prepare-84b27ff40ba4

No más futuros brillantes: La prospectiva debe buscar hacerse realidad

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No más futuros brillantes: la prospectiva debe buscar hacerse realidad

Amber Cese Mar 18 2019 en Medium

No importa el escenario, los escenarios futuristas brillantes son a menudo los mismos: gente perfecta en entornos perfectos, usando tecnología que nunca falla. El mundo parece volverse más perfecto con la adición de tecnología costosa, intensiva en baterías y visualmente compleja.

Mientras que estas fantasías pueden parecer benignas, creo que sus narrativas están corroyendo la forma en que desarrollamos el futuro al distorsionar nuestras percepciones de cómo pensamos que el futuro será realmente implementado.

Como se menciona en el brillante futuro blog EmoTouchscreenFuture, la mayoría de estos vídeos tienen algo en común:

  • Paisajes ricos y limpios
  • Un futuro en el que todo el mundo es sano y salvo
  • Sin fallos de ningún tipo
  • Pantallas, interfaces activadas por voz y personas que interactúan a distancia
  • Robots con forma humana haciendo el trabajo de la gente

Los colegas de la industria del futurismo pueden protestar que sus clientes no pagarán por videos donde el futuro es imperfecto, pero yo diría que la imperfección es obligatoria – no sólo por principio, sino por el hecho básico de que una concepción más realista del futuro también beneficiará a esos clientes.

Cada vez que veo un video con un futuro brillante, me gusta hacer las siguientes preguntas:

  • ¿Qué pasa cuando las cosas salen mal?
  • ¿Existen tecnologías de respaldo o seres humanos dispuestos a ayudar?
  • ¿Están estos humanos felices, bien tratados o aburridos y “en pausa”?

 El futuro es mundano

Tenemos que dejar de mirar lo que se ve bien y concentrarnos en lo que funciona. Y lo que funciona a menudo parece aburrido.

Las tecnologías exitosas se disuelven en lo cotidiano. Son convenientes, como mirar hacia abajo y ver una salida al lado de su asiento. No está anunciado. Es sólo que está ahí.

La electricidad es invisible. Lo conmutamos con un interruptor de luz. El interruptor de luz es una extensión de nuestras yemas de los dedos. Está ahí cuando lo necesitamos, y no llama la atención cuando no lo necesitamos. Compare esto con Google Glass, u otras tecnologías intrusivas que llaman la atención.

Futurismo Medio: Traer el pasado a la vida

Lo que se necesita, creo, es un nuevo enfoque para predecir el futuro que se sitúa entre el tecno-utopismo insostenible popular en Silicon Valley y la imaginería distópica favorecida por la cultura pop. (Lo cual es poco inspirador, y sólo nos advierte de lo que debemos evitar, no de lo que debemos esforzarnos.)

Irónicamente, una mejor manera de pensar sobre nuestro futuro viene de nuestro pasado relativamente reciente. Gran parte de la investigación en institutos como Xerox PARC en la década de 1980 que no llegó a la imaginación colectiva actual. Traer algo de esto de vuelta puede ayudarnos a evitar que construyamos un futuro que es frágil, de alto costo e imposible de mantener.

Llámalo futurismo medio. Se basa en el pensamiento de Mark Weiser de la PARC, quien escribió esto en 1991:

Las tecnologías más profundas son las que desaparecen. Se entretejen en el tejido de la vida cotidiana hasta que son indistinguibles de ella….La tecnología de la información basada en el silicio, por el contrario, está lejos de haber pasado a formar parte del entorno… El aura arcana que rodea a los ordenadores personales no es sólo un problema de “interfaz de usuario”… Estas máquinas no pueden hacer de la informática una parte integral e invisible de la forma en que la gente vive sus vidas. Por lo tanto, estamos tratando de concebir una nueva forma de pensar sobre los ordenadores en el mundo, una que tenga en cuenta el entorno humano natural y permita que los propios ordenadores se desvanezcan en segundo plano.

Si añadimos “teléfonos inteligentes y dispositivos inteligentes” después de “ordenadores personales”, seguimos enfrentándonos, casi 30 años más tarde, al mismo problema: las empresas tecnológicas que piden que los ordenadores sean más omnipresentes, más intrusivos, pero ciertamente no invisibles, y los futuristas que los impulsan por este camino.

Los futuristas tradicionales hablan de la interrupción todo el tiempo; el futurismo medio sólo aboga por la interrupción que optimiza nuestra atención, participación y proximidad a la tecnología. Los futuristas tradicionales promueven el maximalismo tecnológico, tal vez mejor resumido por la interfaz de usuario controlada por movimiento que se describe en Minority Report, que continuó inspirando incontables productos de hardware reales, a pesar de que es fundamentalmente poco práctico. El Futurismo Medio, por el contrario, reaviva la visión de la PARC, describiendo un camino tecnológico que “tiene en cuenta el entorno humano natural”.

Cinco principios para el Futurismo Medio

Independientemente de lo que los clientes quieran escuchar, es nuestra responsabilidad como futuristas proporcionar la historia completa, no sólo las cosas buenas. Necesitamos futuros completos que estén llenos del reconocimiento de que hay consecuencias no deseadas y condiciones subóptimas. Debemos prestar especial atención a la forma en que los avances tecnológicos probablemente excluirán a algunas personas, y abogar por soluciones que las hagan más inclusivas. Los futuros éticos funcionan para todos, no sólo para unos pocos elegidos; respetan nuestro precioso y finito recurso de tiempo y atención, y ayudan a las personas a prosperar como seres humanos plenamente realizados.

Así que en lugar de asumir ciegamente que la tecnología alterará de alguna manera la naturaleza humana para mejor, el futurismo medio opera según estos principios:

  1. Un futuro mediano es mantenible. No sólo por la compañía que lo construyó, sino por los individuos que lo usan. Debe haber un sentido de orgullo personal al poder arreglar un sistema y un trabajo a largo plazo asociado con él.
  2. Un futuro a medio plazo es transparente. Cuando los procesos que se desarrollan entre bastidores son invisibles, experimentamos una realidad al estilo Kafka. Si la “IA” de un ordenador está llegando a conclusiones erróneas, deberíamos saberlo, y ser capaces de ayudar a arreglarlo.
  3. Un futuro intermedio permite tanto el tiempo crono (estructurado) como el kairos (en el momento), con un enfoque en la optimización del tiempo humano, no del tiempo de la máquina.
  4. Un futuro intermedio permite la empatía. Optimiza lo mejor de la tecnología y lo mejor de los humanos.
  5. Un futuro a medio plazo funciona a largo plazo: cuando una organización adopta una nueva tecnología, debe ser lo suficientemente robusta como para durar décadas, no sólo la próxima actualización del sistema operativo.

Desde la perspectiva del diseño, el futurismo medio investiga el pasado en busca de pistas sobre cómo hacer productos sostenibles a escala humana – construibles y útiles, donde la tecnología se integra con la cultura tal como existe, en lugar de esperar que la cultura cambie.

Ejemplos Diseño de productos y sistemas de futuro medio

El diseño del futuro medio mejora lo que amamos con la tecnología, en lugar de reemplazarla. Por ejemplo:

Japón está lleno de productos de futuro medio, tales como shōji En lugar de reemplazarlos por puertas occidentales con bisagras, mantuvieron la idea de las puertas correderas a medida que se modernizaban y las convirtieron en automáticas.

Líneas de trenes ligeros que conectan ciudades sin dispersión. (El mantenimiento de las carreteras es costoso, y los automóviles eléctricos que se conducen por cuenta propia pueden requerir más cobalto del que podemos extraer a un precio asequible).

Cuadrado: Permite realizar compras en el punto de venta que no sólo mantienen el contacto humano que disfrutamos, sino que lo realzan con una nueva rutina: la rotación de la tableta entre el vendedor y el cliente.

Bicicletas y autovías, transporte público, zonas urbanas peatonales: En lugar de centrarse en los coches de autoconducción, la infraestructura de la ciudad se centra en el transporte a menor escala, y ahorra en los costes de mantenimiento de las carreteras.

Scooter eléctrico con Smartphone: Alegre, infantil y (sí) un poco peligroso. Es un método de transporte en el medio – entre caminar y andar en bicicleta.

Diseño para la menor cantidad de atención

Mi último libro, Designing with Sound, es un enfoque futurista medio de la tecnología, que muestra cómo las modificaciones a un único y sutil elemento de la experiencia humana pueden modificar completamente nuestra experiencia con un producto o servicio.

El diseño de sonido puede calmar los nervios y mejorar las experiencias. Por ejemplo, los ruidos asociados con los hospitales son molestos (alarmas y pitidos penetrantes, escaneos de resonancia magnética), pero el audio puede disminuir estas señales con ruido blanco, enmascaramiento y música.

Reconociendo la incomodidad, el aburrimiento y el estrés de volar, Virgin Airlines utiliza un diseño de sonido durante el check-in y el embarque para calmar a los pasajeros.

Estoy deseando trabajar en un futuro sostenible a largo plazo, y espero que me conozcan en el medio.

 

Amber Case es Miembro de Medium desde febrero de 2019 Abogado de diseño, oradora y autora de Calm Technology + Designing With Sound. Investigadora en el Instituto para el Futuro.

Fuente Medium

Traducción realizada con el traductor www.DeepL.com/Translator por Lucio Henao, desde el siguiente texto original:

No More Shiny Tomorrows: Futurism Needs to Get Real

Amber Case Mar 18 2019

No matter the setting, shiny futurist scenarios are often the same: Perfect people in perfect settings, using tech that never fails. The world seemingly becomes more perfect with the addition of expensive, battery-intensive, and visually complex technology.

While these fantasies might seem benign, I believe their narratives are corroding the way we develop the future by distorting our perceptions of how we think the future will actually be implemented.

As alluded to in shiny future blog EmoTouchscreenFuture, most of these videos have something in common:

  • Wealthy, clean landscapes
  • A future where everyone is able-bodied
  • No failures of any kind
  • Screens, voice-activated interfaces, and people interacting at a distance
  • Human-shaped robots doing the work of people

Colleagues in the futurism industry may protest that their clients won’t pay for videos where the future is imperfect, but I’d argue imperfection is mandatory — not just on principle, but for the basic fact that a more realistic conception of the future will benefit those clients, as well.

Whenever I see a video featuring a shiny future, I like to ask the following questions:

  • What happens when things go wrong?
  • Are there back up technologies or humans ready to help?
  • Are these humans happy, well-treated, or bored and “on pause”?

The Future is Mundane

We need to stop looking at what looks cool and focus on what works. And what works often looks boring.

Successful technologies dissolve into the everyday. They are convenient, like looking down and seeing an outlet next to your seat. It’s not advertised. It’s just there

.Electricity is invisible. We toggle it with a light switch. The light switch is an extension of our fingertips. It’s there when we need it, and doesn’t call attention to itself when not. Compare this to Google Glass, or other intrusive technologies that call attention to themselves.

Middle Futurism: Bringing the Past to Life

What’s needed, I believe, is a new approach to forecasting the future that sits between the unsustainable techno-utopianism popular with Silicon Valley, and the dystopian imagery favored by pop culture. (Which is uninspiring, and only warns us what to avoid, not what to strive for.)

Ironically, a better way for thinking about our future comes from our relatively recent past. Much of the research at institutes like Xerox PARC in the 1980s that didn’t make it into today’s collective imagination. Bringing some of this back can help save us from building a future that is brittle, high cost, and impossible to maintain.

Call it middle futurism. It draws from the thought of PARC’s Mark Weiser, who wrote this in 1991:

The most profound technologies are those that disappear. They weave themselves into the fabric of everyday life until they are indistinguishable from it…Silicon-based information technology, in contrast, is far from having become part of the environment… The arcane aura that surrounds personal computersis not just a “user interface” problem… Such machines cannot truly make computing an integral, invisible part of the way people live their lives. Therefore we are trying to conceive a new way of thinking about computers in the world, one that takes into account the natural human environment and allows the computers themselves to vanish into the background.

Add “smartphones and smart devices” after “personal computers”, and we still face, nearly 30 years later, the same problem: Technology companies calling for computers to become more pervasive, more intrusive, but certainly not invisible — and futurists goading them along on this path.

Traditional futurists talk about disruption all of the time; middle futurism only advocates disruption that optimizes our attention, involvement, and proximity to technology. Traditional futurists promote technology maximalism, perhaps best summarized by the motion-controlled UI depicted in Minority Report, which went on to inspire countless actual hardware products — even though it’s fundamentally impractical. Middle Futurism, by contrast, revives the PARC vision, describing a technological path that “takes into account the natural human environment”.

Five Principles for Middle Futurism

Regardless of what clients want to hear, it’s our responsibility as futurists to provide the full story, not just the good stuff. We need well-rounded futures that are filled with the acknowledgement that there are unintended consequences and suboptimal conditions. We should pay particular attention to how technological advances will likely exclude some people — and advocate solutions to make them more inclusive. Ethical futures work for all, not just a select few; they respect our precious, finite resource of time and attention, and help people flourish as fully realized humans.

So rather than blindly assume technology will somehow alter human nature for the better, middle futurism operates along these principles:

  1. A middle future is maintainable. Not just by the company that built it, but by the individuals who use it. There should be a sense of personal pride in being able to fix a system, and a long term job associated with it.
  2. A middle future is transparent. When the processes going on behind the scenes are invisible, we experience a Kafka-esque reality. If a computer’s “AI” is coming to the wrong conclusions, we should know, and be able to help fix it.
  3. A middle future allows for both chronos (structured) and kairos (in the moment) time, with a focus on optimizing for human time, not machine time.
  4. A middle future allows for empathy. It optimizes the best of tech and the best of humans.
  5. A middle future works for the long term— when an organization adopts a new technology, it should be robust enough to last decades, not just the next OS update.

From a design perspective, middle futurism researches the past for clues on how to make maintainable products at human scale — buildable and serviceable, where technology integrates with culture as it exists, rather than expecting culture to change.

Examples Middle Future Product & System Design

Middle future design enhances what we love with technology, instead of replacing it. For instance:

  • Japan is full of middle future products, such as sliding shōji Instead of replacing them with Western, hinged doors, they kept the idea of sliding doors as they modernized, and turn them into automatic ones.
  • Light rails lines connecting cities without sprawl. (Roads are expensive to maintain, and self-driving electric cars may require more cobalt than we can affordably mine.)
  • Square: Enables point of sale purchases that not only maintains the human contact we enjoy, but enhances it with a new routine — rotating the tablet between salesperson and customer.
  • Bikes and bike highways, public transportation, walkable city zones: Instead of focusing on self-driving cars, city infrastructure that focuses on smaller scale transportation, and saves on road maintenance costs.
  • Smartphone-enabled electric scooter: Joyous, childlike, and (yes) a bit dangerous. It is a method of transportation in the middle — between walking and biking.

Design for the least amount of attention

My latest book, Designing with Sound, is a middle futurist approach to technology, showing how modifications to a single, subtle element of the human experience can completely modify our experience with a product or service.

Sound design can calm nerves and improve experiences. For instance, the noises associated with hospitals are jarring and upsetting (piercing alarms and beeps, grinding MRI scanners), but audio can diminish these signals with white noise, masking, and music.

Acknowledging the discomfort, boredom, and stress of flying, Virgin Airlines uses sound design during the check-in and boarding experience to soothe passengers.

I’m looking forward to working on long-term, sustainable futures, and I hope you’ll meet me in the middle.

 

Amber Case Medium member since Feb 2019 Design advocate, speaker and author of Calm Technology + Designing With Sound. Research Fellow at Institute for the Future.

Fuente: Medium

En futuro: Afrontemos la música y bailemos o no.

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Afrontemos la música y (no) bailemos
David frith
Consultor principal
18 DE DICIEMBRE DE 2018
David Frith dirige nuestro trabajo de consultoría estratégica con NHS y organizaciones del tercer sector. Aquí, reflexionando sobre la participación en una reciente conferencia internacional sobre planificación de escenarios y previsión, en la que presentó una investigación sobre cómo mejorar la práctica de planificación de escenarios [1], sugiere un cambio en el enfoque de la planificación estratégica en el NHS.

¡Claramente es la temporada de baile! Desde el verano, el Reino Unido ha tenido cobertura televisiva diaria de las aventuras de Strictly Come Dancing de este año; una de las más grandes admiradoras del programa, la primera ministra Theresa May, bailó en el escenario para el discurso de su líder anual del partido, y El insecto de la danza parece estar infectando al NHS inglés también. Las lecciones de baile podrían estar disponibles con receta para los que están solos (un problema que, afortunadamente, está recibiendo mayor atención), y los líderes del NHS en todo el país están a punto de participar, una vez más, en el baile corporativo de la lluvia, también conocido como planificación estratégica. El Plan a largo plazo de NHS England (retrasado por las distracciones del Brexit y las disputas aparentes en torno a lo que se puede lograr en el recurso dado) inicia una cascada de planificación en las 44 áreas del NHS inglés en respuesta.

Fue Ackoff, un pionero de la investigación operativa, el pensamiento sistémico y la ciencia de la administración, quien introdujo la analogía del baile, comparando la planificación corporativa con un baile de lluvia ritual realizado al final de la estación seca a la que se atribuye cualquier lluvia posterior. Describe tres modos de planificación:

 

Modo

Perspectiva Enfoque

Competencias requeridas

Reactivo Tenemos un problema que resolver Análisis, priorización y planificación correctiva Juicio, intuición y experiencia.
Prospectivo Tenemos oportunidades y amenazas para gestionar Programas que aceleran o mitigan futuros ya emergentes Aprendizaje experimental y predicción predictiva
Interactivo Podemos ver un futuro que queremos crear. Diseñando y creando un futuro deseado. Visión, aprendizaje adaptativo e influencia.

La mayor parte de la planificación refleja los dos primeros modos: o bien estamos tratando de reparar algo que ha salido mal o de decidir cómo responder a lo que creemos que ya viene por el camino (bueno o malo).

El modo reactivo se refleja en la confianza del NHS en la inspección y la revisión como herramientas principales de mejora, así como en el trabajo de la estrategia clínica que se lleva a cabo en las áreas locales del NHS que comúnmente busca identificar y luego centrar la atención en las áreas de atención “más débiles”.

En el modo prospectivo, las organizaciones y los sistemas (emergentes) tienen una visión de cómo se ve el futuro de “no hacer nada”, el “contrafactual”, y luego diseñan programas de acción en respuesta a sus predicciones. Esta ha sido la base de la planificación oficial por parte de los 44 sistemas locales, y es probable que su prevalencia aumente a través de la promoción de los enfoques de “gestión de la salud de la población” por parte del NHS que se derivan en gran parte del modelo de seguros de los EE. UU. a los ‘actuariales’. Los casos de negocios del NHS también reflejan el modo prospectivo, incluso cuando hacen proyecciones de hasta 60 años de ingresos y gastos, números interminables en una hoja de cálculo que proporcionan una falsa seguridad de que el futuro es confiable y predecible.

Por el contrario, el modo interactivo busca, en la medida de lo posible, dar forma al futuro y, cuando esto no sea posible, fomentar las capacidades dinámicas necesarias para adaptarse a un entorno cambiante mientras mantiene su visión estratégica central. No es un modo en el que el NHS sea particularmente cómodo o experimentado. Hay algunas excepciones:

En 1994, se desarrollaron los escenarios del NHS Hemingford [2], explorando cuatro futuros alternativos plausibles que el NHS podría enfrentar (y aún hoy son valiosos);
En 1998, la Confederación del NHS creó los Escenarios de Madingley para conmemorar el 50 aniversario del NHS;
En 2008, la Autoridad de Salud Estratégica del Noroeste del NHS creó cuatro escenarios “qué pasaría si” para ayudar a la discusión y la reflexión con el fin de alentar una estrategia más estratégica, con visión de futuro [3], y;
En 2013, los principales líderes del NHS participaron en el desarrollo de un conjunto de futuros escenarios de atención médica liderados por el Foro Económico Mundial.

En la Unidad de Estrategia, se nos alienta a encontrar socios del NHS y del tercer sector cada vez más abiertos a explorar cómo podría evolucionar el entorno futuro y cómo pueden avanzar los planes de transformación que conforman y son resistentes frente a esos futuros. Las organizaciones buscan, cada vez más, desarrollar un análisis de horizonte en su pensamiento estratégico, y nuestro análisis de escenario para un nuevo modelo de atención en Dudley refleja la escala de cambio que se contempla allí (un contrato multimillonario por 15 años).

¿Pero puede realmente valer la pena pasar el tiempo contemplando el futuro cuando los problemas de hoy son tan apremiantes?

La evidencia de la investigación en 83 empresas multinacionales europeas sugiere que existe. El profesor René Rohrbeck presentó los hallazgos de esta investigación en la reciente Conferencia de Planificación de Escenarios y Prospectiva en la Escuela de Negocios Warwick. Al comparar una evaluación de la preparación futura de una empresa (de “vigilante” a “en peligro”) con su desempeño posterior, descubrió que la preparación futura es un poderoso predictor para convertirse en un líder en la industria. Una versión del sector público de la evaluación está en desarrollo.

Niveles preparacion utilidad futura

Figura 1 – Rentabilidad media de las empresas en los futuros niveles de preparación.

Entonces, ¿qué cambios deben hacer las organizaciones en sus prácticas de planificación estratégica?
Una lección clave, basada en la evidencia [4] es asegurar que el trabajo estratégico (días de trabajo, talleres, análisis) forme parte de un proceso conjunto, continuo y colaborativo. Sin esto, simplemente creamos “islas de estrategia” e informes que se ubican en las estanterías de los gerentes, sin agregar valor a la salud pública y al bienestar. Esta es la razón por la que nuestro modo de trabajo preferido no es como consultores que descienden, dictan y se van, sino como socios que brindan análisis y consejos enfocados como parte de una relación continua.

Henry Mintzberg apoya más este enfoque y argumenta que la planificación estratégica tiende a centrarse en un enfoque centralizado y formalizado de la programación y el seguimiento de las acciones estratégicas. Esto es excelente para proporcionar un sentido de claridad, comando y control; es menos bueno para ayudar a las organizaciones a trabajar hacia una visión compartida en un entorno impredecible y ambiguo. Entonces, Mintzberg replantea la tarea de planificación estratégica en términos de tres funciones que apoyan el pensamiento estratégico:

Análisis de abastecimiento que busca ampliar la consideración de los problemas en lugar de descubrir la única respuesta correcta;
Actuando como catalizadores que permiten a las partes interesadas de primera línea sintetizar el análisis y la experiencia, ayudando y alentando a los gerentes a pensar estratégicamente, y;
Ayudando a especificar la serie de pasos concretos necesarios para llevar a cabo la visión.
El desafío es que las organizaciones dejen de lado una dependencia exclusiva de los datos analíticos predictivos que pretenden captar cómo se desarrollará o debería desarrollarse el futuro, y que las estructuras centrales revalúen la mejor manera de obtener seguridad en los planes locales.

Ahora hay una oportunidad real para que cada ‘Sistema Integrado de Cuidado’ embrionario establezca una nueva forma de emprender un pensamiento estratégico colaborativo. Esto debería proporcionar una comprensión profunda del entorno actual y emergente (no solo de los “actuariales” predictivos), describir los futuros ciudadanos locales, médicos y comunidades previstos que se desean realizar, y desarrollar las capacidades dinámicas (incluida la forma de ser una mejora personal Sistema) que puede captar señales tempranas de cambio en el entorno externo y permitir que un sistema local realice respuestas conscientes y ágiles.

Es hora de abandonar el baile de la lluvia: no cambia el clima al que nos enfrentamos, ni las aventuras en el lugar nos acercan más a donde queremos estar.
[1] La epistemología realista y la mejora de la práctica de planificación de escenarios (Frith, 2016) utiliza un enfoque basado en la evaluación realista (teoría de programas) para construir una base de evidencia para diseñar intervenciones de escenarios efectivas.

[2] Ringland, G., Planificación de escenarios: gestión para el futuro (Sami Consulting, 1997)

[3] Salud y bienestar: ¿Qué podría deparar el futuro? Cuatro escenarios (NHS North West, 2008).

[4] https://www.researchgate.net/publication/44897988_The_Ritualization_of_Strategy_Workshops; https://www.econstor.eu/handle/10419/104494; https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/1467-8551.12038

Fuente original en inglés: https://strategyunitwm.nhs.uk/news/lets-face-music-and-not-dance

Traducción Lucio Mauricio Henao V.

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